
La medicina veterinaria sigue desarrollando amplios campos de especialidad a la que debemos darle la mano.
Durante años, muchos aspectos de las enfermedades oculares han sido tratados de manera “general”, aún así con el paso del tiempo y el uso de nuevas tecnologías en medicina humana tenemos la oportunidad de aplicar al diagnóstico y tratamiento exacto de animales domésticos. Reconociendo que las patologías y el uso de medicamentos son similares pero no iguales a las de los humanos, siempre aconsejamos a los propietarios de las mascotas hacer una revisión por personal calificado si existiese cambios visibles o de comportamiento, es decir: ceguera.
Los controles son necesarios si los dueños ven:
- Secreciones oculares anormales en color y cantidad.
- Párpados cerrados (espasmo) o inflamados.
- Renuencia a estar en lugares iluminados (Fotofobia).
- Opacidades o manchas en los ojos.
- Frotarse la cabeza contra objetos, paredes o muebles.
- Tropezar con paredes o muebles que cambiaron de lugar
- Al adquirir una mascota de razas predisponentes a anomalías oftálmicas (ver apartado).