Tratamiento de cataratas caninas
Las cataratas son la causa mas común de ceguera en caninos y la cirugía es el procedimiento oftálmico mas frecuente.
Años atrás, esperábamos a que una catarata fuera madura o hipermadura (densa) para pensar en una solución quirúrgica. Con los avances en equipos y técnicas, operamos antes que inicie la ceguera o complicaciones segundarias a una catarata hipermadura como uveitis o glaucoma, escoger al paciente y corroborar que no va de la mano con atrofia de retina paralela da el éxito a la cirugía . Las opiniones en cuanto a técnicas quirúrgicas se refiere fue cambiando a medida q pasaban los años, hasta llegar a microcirugías precisas y la introducción de la facoemulsificación.
Las dos técnicas más utilizadas para la extracción de la catarata son:
- La extracción extracapsular: consiste en realizar una incisión amplia en la córnea luego en cápsula anterior del cristalino por la cual, saldrá el núcleo (catarata) mediante manipulación manual de instrumental. En esta técnica hay restos celulares de la corteza que deben ser retirados por aspiración.
- La facoemulsificación consiste en hacer una incisión en córnea de 3.2 mm, una segunda incisión en la cápsula anterior del cristalino (capsulorexis). Por ella se introduce el tip de un facoemulsificador que mediante ultrasonidos consigue emulsificar el núcleo. En ambas técnicas dejar la cápsula posterior intacta, es requisito en la colocación de lentes intraoculares.
En la extracapsular, la extracción comprende 180° de incisión corneal periférica para retirar manuealmente : cápusla anterior, corteza de lente y núcleo. Esta técnica es la mas usada para cataratas muy densas, donde el ultrasonido no rompe la matriz y por el contrario, el tiempo prolongado del mismo tiene serias implicancias en la inflamación postoperatoria (endotelitis, iridociclitis, etc).
Comparando ambas técnicas: la facoemulsificación es la técnica quirúrgica más avanzada y tiene una serie de ventajas respecto a la extracapsular: La realización de una incisión muy pequeña en la cornea ( 3.2 mm frente a unos 10 mm en la cirugía extracapsular) originando: estabilidad de cámara anterior al trabajar en un ojo casi cerrado, una curación más rápida de la incisión y una estabilización precoz del defecto refractivo con un astigmatismo menor. Es importante operar al paciente antes de una catarata madura o sus complicaciones segundarias.
Procedimiento
Facoemulsificación:
Una vez realizado el exámen prequirúrgico y aprobado procedemos a la preparación del paciente. Es necesario utilizar colirios antiinflamatorios y antibióticos dos días antes de la intervención y midriáticos el mismo día.
El procedimiento como tal inicia con una pequeña incisión en la periferia de la córnea a 1 o 2 mm del limbo corneoescleral.
Para mantener la estabilidad y espacio de la cámara anterior es necesario el uso de viscoelásticos que son inyectados periódicamente. La cápsula anterior es retinada (capsulorexis) a través de un cistótomo ocular o pinza utrata, para luego “separar” el núcleo de la cápsula posterior con hidrodisección.
El procedimiento de extracción de catarata debe estar dirigido a utilizar el menor tiempo posible de ultrasonido. En medicina humana así como veterinaria se utiliza un instrumento de microcirugía llamado Choper con el que manipulas y fracturas el núcleo del cristalino, creando fragmentos mas pequeños que pueden ser emulsificados por el tip (punta del faco que emite el ultrasonido).
El cierre de la incisión de hace con material absorvente.
Figura 1: Insición 3.2 mm


Figura 3: Capsulorexis con pinza Utrata

Figura 4: Hidrodisección de núcleo

Figura 5: Extracción de núcleo . Tip de faco (Ultrasonido) y Choper.

El tratamiento postoperatorio consiste en la instilación de colirios antibióticos y antiinflamatorios. La duración del tratamiento dependerá de la técnica y tipo de catarata. Es importante conocer que la inflamación postoperatorio en caninos en mayor que en humanos. En medicina humana una cirugía de catarata y colocación de LIO no tiene mayores implicancias, en medicina veterinaria hay respuesta inflamatoria intensa permanente que puede necesita incluso meses de instilación de colirios para evitar adherencias u opacidades.
Por incumbencias profesionales, diferencias anatómicas y fisiológicas, reacciones a ciertas drogas, derivaciones éticas y judiciales, los oftalmólogos humanos, no deben asumir este compromiso.
(Texto tomado del consultorio oftalmológico Bernades, Buenos Aires Argentina)